Mostrando entradas con la etiqueta Optimismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Optimismo. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de octubre de 2016

Consejos para viajar con los chicos II



Foto: Imaginarium


Anteriormente les dejé algunos consejos y tips para hacer que un viaje con niños pequeños fuese más sencillo, más entretenido para ellos y menos estresante para los adultos. Hablamos sobre la documentación necesaria para viajar con menores, la organización del itinerario y del  equipaje de mano. En esta oportunidad voy a mencionar algunos imprescindibles para incluir en el equipaje, aquellas cosas que no podemos olvidar y cómo calcular la cantidad de ropa a empacar.

En la valija
Después de armar muchas valijas y navegar por Pinterest en busca de recomendaciones para empacar mejor armé mis propios check list de equipaje. Tengo uno para viajes de verano y otro para viajes de invierno que incluyen mi equipaje y el de mi niño de tres años. En mi tablero Viajes con Niños en Pinterest pueden encontrar algunos check list para que los nenes más grandes puedan preparar su propia valija.
Aquellos que son menos ansiosos que yo se preguntarán: ¿Qué sentido tiene tener una lista de equipaje? Mi respuesta es que usar un check list evita que nos olvidemos de empacar cosas importantes, pensemos una y otra vez en qué debemos llevar y además ayuda a chequear que volvamos a guardar en la valija todo lo que llevamos sin olvidar nada en el hotel. 

Mis listas de equipaje tienen ocho categorías: Cartera, Equipaje de mano, Higiene, Varios, Valija Nacho, Mi valija, Mochila Nacho y Botiquín. Antes de imprimir reviso la lista para verificar si no debo incluir o quitar algún ítem. Por ejemplo, cuando mi hijo era bebé llevaba en el bolso de mano y en la valija pañales, leche en polvo, cambiador y chupetes. Todos esos ítems son imprescindibles viajando con un bebé pero no tiene sentido incluirlos en una lista de equipaje de un nene de tres años. Los aliento a armar su propia lista, demanda poco tiempo y facilita el armado de la valija. 




Yo suelo llevar traje de baño y un conjunto para una salida más formal aunque no tengamos previsto usarlos. Es una buena idea porque ocupa poco lugar en la valija y nos permite disfrutar de momentos agradables durante el viaje, como una tarde en una pileta o una cena en un lindo restaurante.  Para empacar la ropa de los chicos les recomiendo llevar una muda de ropa por cada día de viaje y tres mudas extra. Así, si el viaje dura cinco días deberían llevar ocho mudas de ropa. Al pensar en esto tengan en cuenta si durante el viaje van a poder lavar la ropa o no porque en caso de poder lavar la ropa pueden empacar menos mudas.
Mi consejo es que lleven cada muda por separado porque facilita vestir a los chicos por la mañana. Es más sencillo elegir un conjunto que revolver la valija buscando donde está cada cosa. Para separar una muda de otra separo una remera, un pantalón, una muda de ropa interior y un par medias y los envuelvo con el sweater o buzo de abrigo. Algunas personas llevan cada muda en una bolsa diferente, imagino que esta opción es más útil cuando se viaja con varios niños. 

La salud en los viajes es un tema que no siempre se planifica antes de salir. Según el destino se debe controlar si es obligatoria la aplicación de vacunas y cuánto tiempo antes deben aplicarse. Es recomendable chequear la cobertura de la obra social o de la asistencia al viajero en el destino y llevar los datos de contacto para saber dónde comunicarse en caso de ser necesario.

Llevar un botiquín puede salvarnos frente a inconvenientes menores y viajando con chicos lo ideal es consultar al pediatra que elementos debemos incluir. Algunos ítems que suelo llevar en el botiquín son: termómetro,  Termofren o Ibupirac,  curitas, Hypoglos, Hypersol, Amoxidal, Paracetamol para adultos, repelente, colirio y medicación previa o crónica en caso de estar indicada por un médico antes del viaje. Pueden ver algunas ideas para armar el botiquín en www.antesdeviajar.com
 
Para evitar sorpresas y mantenerse sanos beban siempre agua embotellada, elijan las bebidas sin hielo y laven frutas u otros alimentos con agua segura. Si viajan con bebés, usen agua embotellada para preparar la leche en polvo. Se recomienda evitar nadar en ríos y lagos de agua dulce porque se pueden contraer parásitos, a la hora de darse un chapuzón las piletas con agua con cloro son más seguras para cuidar nuestra salud durante y después del viaje.  Estos consejos sobre el agua son especialmente importantes en viajes al caribe, por Latinoamérica y en destinos exóticos. 

Para terminar, les sugiero consultar en TripAdvisor y páginas similares recomendaciones de otros viajeros que ya hayan estado en la ciudad que estén planeando visitar.

jueves, 18 de agosto de 2016

¡Feliz Día del Niño!




El próximo fin de semana se celebra en Argentina el Día del Niño, los adultos buscamos regalos, nos dejamos seducir por las promociones de los bancos y los supermercados, escuchamos los pedidos de los chicos, les preguntamos qué regalos les gustaría recibir y nos aturdimos con las publicidades de juguetes de los canales infantiles. A veces, elegimos el regalo por aquello que nos gusta, otras veces compramos lo que les gusta a los chicos aunque no sea útil, ni interesante. Muchas otras veces compramos ese regalo que nos hubiese gustado recibir en nuestra infancia.

Mi deseo para esta fecha es que podamos tomarnos un momento para pensar ¿Qué significa el Día del Niño? ¿Qué significado queremos darle? ¿Cómo podemos hacer para que convierta en un día especial para los más pequeños de la familia? No todos pueden comprar el juguete que los chicos quieren, muchos otros no podrán comprar un regalo o comprarán la ropa o las zapatillas que los nenes necesitan. Sin embargo, todos podemos hacer que el Día del Niño sea un día especial haciendo alguna actividad juntos, compartiendo con ellos un juego, una receta, una película. El regalo más lindo que podemos darles es el tiempo que compartimos y los recuerdos de los buenos momentos que pasamos juntos.

Estos días previos son un buen momento para hablar con los chicos sobre la importancia de compartir y de ser solidarios. Podemos elegir juntos algunos de sus juguetes y algunas prendas de ropa que estén en buen estado y hacer una donación. Los más grandes pueden buscar en internet instituciones que reciban donaciones y elegir a dónde les gustaría llevarlas.

Por último, les dejo una lista de 50 actividades para hacer junto con los chicos para que el Día del Niño sea un día especial: 

  1. Amasar pizza 
  2. Hacer un picnic
  3. Remontar un barrilete
  4. Jugar con burbujas
  5. Hacer una chocotorta
  6. Hacer una casita de frazadas
  7. Mirar una película
  8. Hacer pochoclo
  9. Jugar a las cartas
  10. Hacer masa para jugar
  11. Jugar Piedra Papel o Tijera
  12. Hacer ñoquis
  13. Jugar al Tutti Fruti
  14. Dibujar
  15. Pintar
  16. Decorar la casa con sus dibujos
  17. Correr una carrera
  18. Andar en bicicleta
  19. Dibujar una rayuela y jugar
  20. Hacer un collage
  21. Mirar fotos de la familia
  22. Cocinar galletitas
  23. Jugar al fútbol
  24. Bailar juntos
  25. Inventar una coreografía
  26. Filmar un video para los abuelos
  27. Cantar una canción que les guste
  28. Jugar a Dígalo con mímica
  29. Armar un rompecabezas
  30. Ir a la plaza
  31. Visitar un museo
  32. Aprender juntos algo nuevo
  33. Jugar a la Búsqueda del tesoro
  34. Hacer títeres de papel
  35. Inventar una obra con los títeres
  36. Cocinar galletitas
  37. Hacer aviones de papel
  38. Hacer una carrera con los aviones
  39. Hacer collares con fideos
  40. Cocinar una torta
  41. Jugar un juego de mesa
  42. Hacer trucos de magia
  43. Aprender nuevos chistes
  44. Conocer un lugar de la ciudad
  45. Ir al planetario
  46. Hacer dibujos para la familia
  47. Disfrazarse y actuar
  48. Hacer un experimento
  49. Escribir cartas (como antes!)
  50. Hacer una lista de nuevas actividades divertidas para hacer juntos 
¡Feliz Día del Niño! y muchas actividades compartidas con los más pequeños de la familia con amor, tiempo y disfute.

jueves, 8 de octubre de 2015

Nota en la revista Para Teens sobre autoestima


Mi colaboración en una nota de Paola Florio sobre cómo influye la autoestima en la forma en que nos mostramos a los demás.

jueves, 26 de marzo de 2015

Optimismo cegador





La Real Academia Española define el optimismo como la propensión a ver y juzgar las cosas en su aspecto más favorable. Algunas personas son naturalmente optimistas y otras realizan un esfuerzo cotidiano para tener una actitud positiva.

Sostener una actitud optimista puede modular nuestro estado de ánimo más allá de las circunstancias que nos toquen vivir. Por lo tanto, la forma en la que miramos la vida es esencial.
 
Mirar lo que nos pasa desde un enfoque positivo nos da la posibilidad de sobrevivir y crecer en contextos objetivamente desfavorables. Un ejemplo es el caso de Victor Frankl, quien narra en su libro El Hombre en busca de sentido la vida en los campos de concentración nazis. Frankl afirma que pese a que en los campos de concentración las personas perdían todas sus pertenencias personales había algo que no era posible quitarles: la elección de la actitud personal ante su realidad.
 
Otro ejemplo, más cercano en el tiempo y a nuestra realidad, es el caso de Daniel Cerezo. Les recomiendo ver su charla en TED Rio de la Plata. Daniel narra cómo fue cambiando su vida, su visión del mundo y de sí mismo desde que empezó a tomar clases de música en un centro cultural de la villa en la que vivía con su familia hasta el día de hoy. En el proceso de cambio fue profesor de música, dirigió un Centro Cultural, dio talleres para presos en una cárcel, fue gerente de Recursos Humanos y gerente de Felicidad y Cultura en Paez, la empresa de alpargatas. Hoy tiene su propia consultora, Creer Hacer.



Sin embargo, el título de este post es Optimismo extremo, ese optimismo que en lugar de permitirnos ver el aspecto más favorable de las cosas nos ciega frente a las dificultades. ¿A qué me refiero? A que un poco de pensamiento negativo nos permite estar alerta frente a la aparición de posibles dificultades, y por lo tanto, ser prudentes.
 
Muchos ejemplos de exceso de optimismo están relacionados con la seguridad y son ejemplos de exceso confianza por evaluar mal los riesgos de una situación. Por ejemplo, una persona que trabaja en una obra en construcción sin la protección adecuada porque cree que tiene pocas posibilidades de tener un accidente, alguien que anda en moto sin usar casco porque confía en su suerte y alguien que cruza por la calle por la mitad de la cuadra porque espera que los automovilistas estén atentos y frenen al verlo cruzar. En este punto, una visión excesivamente optimista podría ser tan perjudicial como una demasiado negativa.

El optimismo extremo es aquel que no se basa en la realidad, y puede convertirse en un grave problema si actuamos sin tener en cuenta los peligros que enfrentamos. Tener una actitud optimista en situaciones difíciles de nuestra vida nos permite atravesar esos momentos de una mejor manera. Pero para poder aprender algo de esas situaciones y trasladar esos aprendizajes al resto de nuestra vida es necesario que seamos optimistas después de conocer las dificultades a las que nos enfrentamos y evaluar los riesgos que corremos.